Actualmente el futuro de las empresas depende en gran medida de sus estrategias para retener a los empleados, pues ellos son el pilar de cualquier organización. ¿Su contraparte? La rotación de personal, que representa costos en reclutamiento y capacitación para las compañías.

La rotación de personal se traduce en una menor productividad y competitividad, además de que provoca que la compañía sea percibida en el mercado laboral como una marca empleadora sin buena reputación. Esto, a su vez, hace que no sea fácil atraer nuevo recurso humano.

Las organizaciones deben invertir en la retención de personal y propiciar que sus colaboradores se comprometan con sus valores y metas. Una empresa hace bien su trabajo cuando su personal no sólo permanece allí, sino cuando está satisfecho y aporta valor.

Si aún no conoces las causas de la rotación de personal o te preguntas por qué tus empleados no permanecen en tu compañía, aquí te damos la respuesta.

 

  • Clima laboral tóxico.  A nadie le agrada pasar más de 30% de su tiempo en un trabajo donde no se siente a gusto y donde abundan los conflictos entre compañeros y jefes. Si además el entorno transpira apatía, la fuga de personal está garantizada. Un clima de trabajo sano genera empleados felices, y eso se traduce en productividad y compromiso.

 

 

  • Falta de oportunidades de crecimiento. Todo empleado aspira a crecer laboralmente, y eso implica adquirir y actualizar conocimientos vinculados a su profesión o puesto (capacitación, entrenamiento). Sentirse realizados y cumplir sus aspiraciones es un factor primordial para quedarse en una empresa. Pero si no puedes motivarlo y brindarle oportunidades de desarrollo profesional, el capital humano se mostrará apático y se sentirá estancado. Acabará cansándose y buscando otras opciones de trabajo.

 

 

  • Sueldos no competitivos. Si no ofreces incentivos no monetarios, como buen clima laboral, oportunidad de crecimiento, tus colaboradores se irán si alguien más les ofrece un salario superior. Trata de que tus sueldos no estén muy alejados de los que se ofrecen en el sector para un puesto equivalente con responsabilidades similares. De otra manera, harás que el personal esté en la búsqueda constante de un trabajo mejor remunerado.

 

 

  • Falta de reconocimiento. A tus colaboradores les motiva que sus esfuerzos sean reconocidos, no ignores sus logros y aportaciones. Eso genera compromiso y productividad. Si no reconoces el trabajo del talento humano, éste será menos fiel y estará desmotivado para seguir en tu compañía.

 

 

  • Gestión interna inadecuada. La mayoría de las empresas trabaja mediante un esquema jerárquico, que determina en quién recaen ciertas responsabilidades y quién rinde cuentas a quién. Esto se convierte en un problema cuando no están claras las tareas de cada uno o cuando el empleado debe reportar a varios jefes con diferente jerarquía. En este caso, el capital humano se siente abrumado y confundido, pues tiene que multiplicar su esfuerzo, trayendo consigo su desaliento y sus deseos de emigrar.

 

 

  • Falta de equilibrio personal y laboral. La sobrecarga de trabajo y los horarios extenuantes reducen la motivación del personal, lo agotan y lo llevan a buscar otro empleo. La escasa oportunidad para atender asuntos personales y dedicar tiempo a la familia y al propio bienestar, generan inconformidad y malestar. Recuerda que un balance vida-trabajo es determinante para que haya un mayor compromiso, innovación y productividad.

 

 

  • Un mal proceso de selección. Para elegir a un candidato no es suficiente que tenga un currículum brillante, debe contar con las habilidades y capacidades idóneas para el puesto. Además, es esencial que encaje con la cultura y valores de tu empresa. Si el proceso de reclutamiento no cumple con estos preceptos, el desenlace no puede ser otro que la salida del trabajador.

 

 

  • Falta de salario emocional. El sueldo no lo es todo. Para retener al talento humano hacen falta incentivos o beneficios que la empresa le otorga al empleado para mejorar el ambiente laboral, el clima organizacional, satisfacer sus necesidades personales (incluso de salud), familiares o profesionales y, por ende, contribuir a su mejor calidad de vida. Si no le haces sentir al trabajador que es parte central de la cultura o filosofía de tu organización, difícilmente permanecerá en ella.

 

 

  • Favoritismo. Siempre que el jefe otorga más beneficios a un empleado que a los demás (como salir temprano, hacer home office o cambiar su horario), el ambiente laboral comienza a ponerse tenso. Quienes no son los favoritos estarán descontentos y perderán el interés en dar su mayor esfuerzo y en quedarse en la compañía.

 

 

  • Jefes no adecuados. Si muchos de tus empleados que trabajan bajo las órdenes de un mismo jefe constantemente renuncian o piden su cambio, es una señal de que algo anda mal con él. Ten cuidado, un mal jefe ahuyenta aun al empleado más comprometido. Según Jim Clifton, CEO de Gallup, “la mayor decisión que tomarás en el trabajo será a quién nombres director/gerente. Cuando pones a la gente equivocada, nada arreglará esa mala decisión. Ni las compensaciones, ni los beneficios. Nada“.

 

Según el Estudio de tendencias de sueldos y empleo 2017, llevado a cabo por la consultora SH de México, éstos son los principales motivos de abandono de empleo en nuestro país:

  • Sueldos   29%
  • Crecimiento profesional 19%
  • Otro (asuntos familiares, distancia, horarios, tipo de trabajo desempeñado)    13%
  • Prestaciones 12%
  • Por sus jefes 12%
  • Ambiente laboral 10%
  • Mejores prácticas de personal %3
  • Capacitación 2%

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This post was written by Ángeles Santiago

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